Limpiador
La base de cualquier rutina. Debe retirar impurezas sin dejar la piel tirante. En gel para piel grasa, en crema para piel seca.
Sérum
Concentra el activo principal de tu rutina: antioxidante de día, reparador de noche. Se aplica sobre piel limpia y algo húmeda.
Hidratante
Sella la humedad y refuerza la barrera cutánea. Toda piel la necesita, incluida la grasa — solo cambia la textura.
Protector solar
El producto más importante de toda la rutina. Amplio espectro, mínimo SPF 30, todos los días sin excepción.
Exfoliante
Renueva la superficie de la piel. Con 2-3 veces por semana es suficiente; el exceso irrita más de lo que ayuda.
Contorno de ojos
Opcional, no imprescindible. Útil si buscas tratar algo específico como ojeras o líneas de expresión en esa zona.
¿No sabes cuál elegir primero?
Empieza por identificar tu tipo de piel — de ahí depende qué textura y activos te convienen.